Tardanza/Fracaso para diagnosticar cáncer

El cáncer es una combinación de enfermedades con muchas causas y resultados diferentes. El cáncer puede ocurrir en cualquier parte del cuerpo a consecuencia de la proliferación anormal de células cancerosas, que según su tipo, pueden ser curadas o conducir a la muerte del paciente. La clave de cualquier tipo del cáncer es el diagnóstico y el tratamiento temprano. El tratamiento de diferentes tipos de cáncer ha cambiado dramáticamente durante los pasados 10-20 años, y han cambiado las tasas de supervivencia de pacientes con algunos tipos de cáncer, como el cáncer de seno y ciertos tipos de cáncer pulmonar. La capacidad de realizar pruebas diagnósticas que puedan conducir al diagnóstico más temprano, como en cáncer de colon, también ha aumentado la tasa de supervivencia total de los pacientes. Algunos cánceres, como los pulmonares, pueden ser el resultado de causas externas en el ambiente como el humo de cigarro.

La mayoría de los cánceres no tienen alguna causa específica, aunque muchos cánceres tienen una predisposición genética que aumenta la probabilidad de que los hijos o los hermanos puedan desarrollar el mismo cáncer. Ya que los doctores no son la causa de un cáncer que puede desarrollarse en un paciente, el foco de cualquier negligencia médica o reclamación de negligencia que implica a un paciente con el cáncer es enfocado en cualquier tardanza en el diagnóstico de éste. Una vez diagnosticados, la mayoría de los cánceres son tratados correctamente, y el resultado es el tipo del cáncer y la etapa en que se encuentra al momento del diagnóstico. Los cánceres que son tratados en una etapa inferior podrían tener una tasa más alta de supervivencia, mientras que ciertos cánceres (como el de ovario o páncreas) tienen una tasa de supervivencia pobre sin importar cuándo sean diagnosticados. Para la mayoría de los cánceres, la clave a la prueba de una reclamación de negligencia médica es probar que el cáncer podría y debería haber sido diagnosticado en una etapa más temprana. En algunos casos, el error puede estar en las decisiones de tratamiento después del diagnóstico que no puede cumplir con los avances del tratamiento moderno.

El aspecto más importante de cualquier caso de negligencia médica que implica el fracaso a diagnostica el cáncer tiene que ver con el tipo de cáncer. No es suficiente que el médico ignorara ciertos síntomas o haya errado al interpretar o seguir el diagnóstico, como rayos X, porque la recuperación requiere pruebas que un diagnóstico más temprano hubiera llevado a un resultado considerablemente diferente y mejorado. Ya que algunos cánceres, como el del páncreas, de ovarios, o cánceres pulmonares de "pequeña célula", tienen resultados muy pobres sin tener en cuenta cuando son diagnosticados, las reclamaciones de negligencia médica que implican estos tipos del cáncer no pueden demostrar que el diagnóstico más temprano habría conducido a un resultado mejor. Irónicamente, la mejora del tratamiento en algunos cánceres, como el cáncer de seno, ha causado mejores resultados hasta para cánceres diagnosticados en etapas posteriores de la enfermedad. Como consiguiente, en el cáncer de seno puede ser difícil demostrar cualquier diferencia significativa en el resultado, aun cuando había negligencia que permitió que el cáncer progresara de una etapa inferior a una etapa más alta.

Referencias: